El Gobierno de México informó que alrededor del 85 por ciento de las exportaciones nacionales hacia Estados Unidos permanecerían exentas de la propuesta de aranceles vinculada a una investigación estadounidense sobre trabajo forzoso, al cumplir con las reglas de origen establecidas en el Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC).
La Secretaría de Economía señaló que la aclaración fue resultado de consultas sostenidas con la Oficina del Representante Comercial de Estados Unidos, luego de que Washington propusiera un gravamen adicional de 10 por ciento para México y otras economías dentro de una investigación realizada bajo la Sección 301 de su legislación comercial.
La dependencia indicó que la medida tampoco alcanzaría a productos sujetos a las disposiciones de la Sección 232, entre ellos automóviles, acero y aluminio, sectores que ya se encuentran bajo esquemas comerciales específicos.
La investigación estadounidense sostiene que decenas de economías habrían aplicado de manera insuficiente mecanismos para impedir la importación de mercancías elaboradas mediante trabajo forzoso en terceros países. Como resultado preliminar, la administración estadounidense planteó aranceles de 10 por ciento para países como México, Canadá y Reino Unido, mientras que para otras naciones se propuso una tasa de 12.5 por ciento.
La Secretaría de Economía destacó que la propuesta aún no entra en vigor y contempla un periodo de consultas de 45 días antes de cualquier determinación definitiva. Durante ese tiempo, México sostendrá reuniones con autoridades comerciales estadounidenses para presentar información sobre las acciones implementadas en materia de combate al trabajo forzoso.
Respecto al 15 por ciento de las exportaciones que no están cubiertas por las reglas de origen del T-MEC, el gobierno mexicano anunció que continuará las negociaciones con Estados Unidos en el marco de la revisión del acuerdo comercial regional encabezada por el secretario de Economía, Marcelo Ebrard.
Las autoridades mexicanas expresaron confianza en que las mesas de diálogo permitan modificar la propuesta arancelaria y evitar afectaciones significativas al intercambio comercial entre ambos países.