Autoridades de Estados Unidos informaron la detección de un caso de gusano barrenador en el norte de México, a menos de 40 kilómetros de la frontera, situación que ha encendido alertas en el sector ganadero de ambos países ante el riesgo de propagación de este parásito que afecta a animales de sangre caliente.
El caso fue identificado en una cabra de cinco años localizada en el estado de Coahuila, en una zona cercana a los límites con Estados Unidos. La detección es considerada la más próxima a la frontera registrada durante el actual brote, lo que incrementa la preocupación sobre su posible avance hacia territorio estadounidense.
El gusano barrenador es un parásito que se alimenta de tejido vivo en animales, provocando lesiones severas y, en muchos casos, la muerte si no recibe tratamiento oportuno. Su presencia representa un riesgo directo para la actividad ganadera, debido a las afectaciones que puede generar en el ganado y en las cadenas de producción cárnica.
El Departamento de Agricultura de Estados Unidos señaló que la situación representa una amenaza para el ganado en la región fronteriza, debido a la rapidez con la que puede extenderse y al impacto potencial en la disponibilidad de animales para consumo.
Además del caso en Coahuila, se había informado recientemente la detección del parásito en una oveja joven ubicada a menos de 50 kilómetros de la frontera, lo que refuerza la preocupación por su avance gradual hacia el norte del continente.
También se ha advertido que el gusano barrenador puede afectar a seres humanos en casos de heridas abiertas. En México se han registrado casos activos de miasis, lo que ha llevado a mantener vigilancia sanitaria en distintas regiones.
Las autoridades de ambos países continúan con el monitoreo de la situación para intentar contener la propagación del parásito y reducir su impacto en la salud animal y pública.