México, entre los países con más muertes vinculadas a la contaminación vehicular
evangelio | 13 septiembre, 2026

México se encuentra entre los países con mayor número de muertes prematuras asociadas a la contaminación generada por el transporte terrestre. Un estudio del Consejo Internacional de Transporte Limpio (ICCT) estima que 19 mil 600 personas murieron prematuramente en el país durante 2024 por enfermedades relacionadas con la exposición a estos contaminantes, la octava cifra más alta a nivel mundial.

El análisis también señala que, a escala global, las emisiones de los vehículos estuvieron relacionadas con alrededor de 700 mil muertes prematuras y 250 mil nuevos casos de asma infantil durante ese mismo año.

La estimación no significa que la contaminación aparezca directamente como causa de muerte en los certificados de defunción. Se trata de un cálculo epidemiológico que considera la exposición a contaminantes como partículas finas, ozono y dióxido de nitrógeno, así como su relación con enfermedades cardiovasculares, respiratorias, cáncer de pulmón, diabetes tipo 2 y accidentes cerebrovasculares.

Uno de los principales factores señalados es la presencia de vehículos pesados. Aunque representan una proporción menor del parque vehicular, los camiones de carga y las unidades de transporte público que utilizan diésel generan una cantidad considerable de contaminantes, especialmente cuando se trata de unidades antiguas.

El problema también afecta de manera desigual a la población. Niños, adultos mayores y personas con enfermedades respiratorias o cardiovasculares presentan mayores riesgos, al igual que quienes viven, trabajan o estudian cerca de vialidades con tráfico intenso.

El ICCT considera que México tiene un amplio margen para reducir este impacto mediante una transición acelerada hacia vehículos de cero emisiones. Bajo un escenario de electrificación ambiciosa, el país podría evitar alrededor de 228 mil muertes prematuras y 54 mil 400 casos nuevos de asma infantil entre 2025 y 2050.

El organismo plantea que la transición debe comenzar particularmente con vehículos de uso intensivo, como autobuses, taxis y camiones de carga, debido a la cantidad de kilómetros que recorren y al volumen de emisiones que generan.

Además de la renovación del parque vehicular, consideran necesario avanzar simultáneamente en la generación de electricidad mediante fuentes más limpias, para que la reducción de emisiones del transporte se traduzca en mayores beneficios ambientales y de salud.

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