Ante el incremento de casos de sarampión en la región de América del Norte, el Gobierno de México solicitó un plazo extraordinario de dos meses a organismos internacionales con el objetivo de contener el brote y evitar la pérdida del estatus de país libre de esta enfermedad, informó el secretario de Salud, David Kershenobich.
Durante su participación en la conferencia matutina desde Palacio Nacional, el funcionario explicó que la petición busca fortalecer las acciones de prevención, principalmente mediante una campaña intensiva de vacunación. Recordó que países como Canadá ya perdieron dicha certificación y que Estados Unidos atraviesa una situación similar, por lo que México decidió actuar de manera preventiva.
Kershenobich afirmó que el país cuenta con abasto suficiente de vacunas para enfrentar la contingencia. Detalló que actualmente existen 23.5 millones de dosis disponibles contra el sarampión, a las que se suman más de 27 millones adquiridas este año, lo que garantiza cobertura para los próximos dos años y permite ampliar las estrategias de inmunización.
Como parte del plan nacional, la Secretaría de Salud mantiene un esquema de vacunación en tres etapas para la población infantil, además de implementar medidas excepcionales ante el brote. Entre ellas destaca la aplicación de una dosis adelantada a bebés menores de un año, con el fin de reducir riesgos en grupos particularmente vulnerables.
Hasta el momento, más de 11 millones de dosis han sido aplicadas en todo el país, con énfasis en niñas y niños, personal médico, maestros y trabajadores agrícolas, considerados sectores clave por su nivel de exposición y movilidad. La autoridad sanitaria subrayó que varias entidades federativas ya superan coberturas del 95%, aunque reconoció que persisten rezagos en algunas zonas.
El titular de Salud señaló que el resurgimiento del sarampión está relacionado con la disminución de esquemas de vacunación durante la pandemia de COVID-19, un fenómeno que ha impactado no solo a México, sino también a otros países de la región y de Europa. En este contexto, reiteró que las próximas semanas serán decisivas para cerrar brechas de inmunización y mantener el reconocimiento sanitario internacional del país.