En México se estima que al menos 3 mil niñas, niños y adolescentes quedaron en orfandad tras el asesinato de sus madres, una cifra calculada por el entonces Instituto Nacional de las Mujeres (Inmujeres) a partir del número de mujeres asesinadas y el promedio de hijas e hijos. El dato corresponde a una estimación presentada por Nadine Gasman en 2019 y no representa un padrón nacional actualizado.
En 2020, el Inmujeres informó que fiscalías de 26 entidades habían identificado 796 casos de menores en condición de orfandad por feminicidio durante 2019. La diferencia entre ambos registros refleja las dificultades que durante años han existido para identificar y contabilizar a las víctimas indirectas de estos delitos.
Ahora, el Gobierno de México trabaja en la creación de un Registro Nacional de Niñas, Niños y Adolescentes en Orfandad por Feminicidio. El Sistema Nacional DIF instaló en marzo una mesa interinstitucional para desarrollar este registro, con el objetivo de mejorar la identificación de los menores y facilitar su atención integral y reparación del daño.
La medida también está contemplada en la iniciativa de Ley General para Prevenir, Investigar, Sancionar y Reparar el Daño por el Delito de Feminicidio, enviada por la presidenta Claudia Sheinbaum al Congreso en julio. La propuesta establece derechos específicos para las víctimas indirectas y plantea homologar en todo el país la investigación y sanción del feminicidio.
La iniciativa propone penas de 50 a 70 años de prisión y 19 agravantes, además de establecer que las hijas e hijos de las víctimas tengan protección y atención especializada. El proyecto será analizado por el Congreso de la Unión durante el periodo legislativo que inicia en septiembre.
Mientras tanto, la Ciudad de México registró 19 carpetas de investigación por feminicidio entre enero y junio de 2026, frente a 17 durante el mismo periodo de 2025, un aumento de 11.7 por ciento según cifras del Secretaría Ejecutiva del Sistema Nacional de Seguridad Pública.