México se colocó como el país con la tasa de desempleo más baja entre los integrantes de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) a enero de 2026, de acuerdo con datos difundidos por la Secretaría del Trabajo y Previsión Social (STPS).
La dependencia federal informó el 16 de marzo, a través de redes sociales, que el país superó en este indicador a naciones como Israel, Corea del Sur y Japón. Según la STPS, este resultado se da en el contexto de la llamada “Primavera Laboral” y coloca a México a la cabeza de la comparativa de desempleo elaborada por la OCDE.
En contraste, el informe muestra que otros países enfrentan mayores niveles de desocupación, entre ellos Finlandia, España, Colombia y Chile.
Sin embargo, el panorama económico para los próximos años presenta desafíos. En su Estudio Económico de México 2026, la OCDE advierte que el crecimiento del país será limitado si no se aplican reformas estructurales que fortalezcan la competitividad.
El organismo señala que el déficit público alcanzó en 2024 el 5% del Producto Interno Bruto (PIB), el nivel más alto en 35 años, impulsado por mayor gasto electoral, el incremento de pensiones no contributivas, proyectos prioritarios y apoyos financieros a Petróleos Mexicanos (Pemex).
Las proyecciones indican que el PIB mexicano crecería apenas 1.4% en 2026 y 1.7% en 2027, cifras consideradas moderadas frente a otras economías similares. Aunque la inflación muestra una tendencia a la baja, aún se mantiene por encima de la meta del banco central.
Ante este escenario, el gobierno federal aplicó desde 2025 una política de consolidación fiscal para reducir el déficit a 3% del PIB hacia 2027. No obstante, los recortes se han concentrado en la inversión pública, afectando sectores como educación, salud y digitalización.
La OCDE también advierte que la alta dependencia comercial con Estados Unidos representa un riesgo estructural, ya que más del 80% de las exportaciones mexicanas se dirigen a ese mercado.