Un estudio publicado en la revista Nature Climate Change reveló que México y otras regiones del mundo enfrentan periodos más prolongados de estrés térmico provocado por la combinación de altas temperaturas y humedad. La investigación analizó cómo han cambiado las condiciones de calor percibidas por las personas desde la década de 1970 y encontró que algunas zonas mexicanas acumulan hasta dos meses adicionales al año con niveles elevados de estrés térmico.
El trabajo, encabezado por Rebecca Emerton, científica del Centro Europeo de Pronósticos Meteorológicos a Medio Plazo en Reino Unido, utilizó el Índice Climático Térmico Universal (UTCI, por sus siglas en inglés), una herramienta que integra temperatura, humedad, velocidad del viento y otros factores para evaluar el impacto del calor en el cuerpo humano.
La investigación identificó un aumento cercano a 50 días anuales de estrés térmico fuerte en comparación con la década de 1970 en regiones de México, Centroamérica y algunas zonas de África. El análisis señaló que estos cambios no sólo representan temperaturas más altas, sino también una mayor dificultad para que el organismo se enfríe debido a la presencia de humedad.
Entre los especialistas que participaron en el estudio se encuentra Rebecca Emerton como autora principal. El equipo utilizó registros climáticos de largo plazo y modelos basados en el UTCI para medir la evolución del estrés térmico extremo y su impacto sobre la población.
El estudio también encontró que las noches con temperaturas extremas han aumentado con mayor rapidez que los días más calurosos. Las temperaturas de sensación térmica durante las noches más cálidas registraron un incremento aproximado de 0.32 grados por década, mientras que durante los días más extremos el aumento fue de 0.27 grados por década.
Los resultados señalan que actualmente alrededor de mil millones de personas más enfrentan al menos un día de estrés térmico extremo al año respecto a la década de 1970. Los investigadores destacaron la importancia de contar con sistemas de alerta temprana y planes de prevención ante episodios de calor prolongado.