México registró 39 mil sismos en 2025
evangelio | 18 septiembre, 2026

México registró alrededor de 39 mil sismos durante 2025, una cifra que refleja la constante actividad sísmica del país, aunque la mayoría de estos movimientos fueron de baja magnitud y no fueron perceptibles para la población, reveló el investigador Carlos Miguel Valdés González.

El experto del Instituto de Geofísica de la UNAM, aseguró que se registren miles de temblores al año no significa que pueda anticiparse cuándo ocurrirá uno de mayor intensidad. Hasta ahora, no existe un método científico capaz de determinar con precisión la fecha, hora, lugar y magnitud de un sismo. El Centro Nacional de Prevención de Desastres (Cenapred) confirma que los terremotos no pueden predecirse actualmente.

La razón está relacionada con la complejidad de los procesos que ocurren en el interior de la Tierra. Los movimientos de las placas tectónicas generan acumulación y liberación de energía, pero no existe un indicador confiable que permita saber exactamente cuándo esa energía provocará una ruptura capaz de producir un terremoto.

México se encuentra en una zona de alta actividad sísmica debido a la interacción de varias placas tectónicas. Una parte importante de los movimientos ocurre frente a las costas del Pacífico, aunque también pueden registrarse sismos en otras regiones del territorio.

El Servicio Sismológico Nacional mantiene un monitoreo permanente de estos fenómenos y registra tanto movimientos que pueden sentirse como otros de magnitud reducida que pasan inadvertidos para la población.

Además, estudian fenómenos como los sismos lentos, desplazamientos de las placas que pueden prolongarse durante semanas o meses y que no generan las mismas ondas sísmicas que un terremoto convencional. En la llamada brecha de Guerrero, por ejemplo, investigadores identificaron un sismo lento de magnitud 7.6 ocurrido entre 2000 y 2002.

Una diferencia importante es que la alerta sísmica no predice un terremoto. El sistema detecta un movimiento que ya comenzó mediante sensores y transmite la información más rápido de lo que las ondas sísmicas llegan a determinadas poblaciones.

Por ello, el tiempo disponible para reaccionar depende de la distancia entre el lugar donde se originó el sismo y la zona que recibe la alerta. Si el epicentro está cerca, el movimiento puede sentirse prácticamente al mismo tiempo que llega el aviso.

Ante la imposibilidad de anticipar los terremotos, las autoridades recomiendan mantener medidas de prevención, identificar zonas de menor riesgo, participar en simulacros y contar con un plan familiar de protección civil.

Los 39 mil sismos registrados en 2025, por tanto, forman parte de la actividad sísmica habitual del país y por sí mismos no permiten establecer que un terremoto de determinada magnitud ocurrirá en una fecha específica.

Comparte