México avanzó en la medición del Índice de Pérdida de Alimentos 12.3.1.a, asociado al Objetivo de Desarrollo Sostenible (ODS) 12 de Naciones Unidas sobre producción y consumo responsables, lo que lo coloca como referente regional en este tipo de cálculo, informó la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) y el Instituto Nacional de Estadística y Geografía.
El ejercicio piloto implementado aprovechó datos de la Encuesta Nacional Agropecuaria (ENA) y estudios complementarios para estimar las pérdidas de alimentos en distintas etapas de la cadena agroalimentaria, desde la postcosecha hasta antes de la venta al consumidor. Para este análisis se utilizó una canasta de 11 alimentos clave como maíz blanco, trigo, frijol, jitomate, cebolla, aguacate, limón, naranja, plátano y manzana, arrojando una tasa preliminar de pérdida de alimentos de aproximadamente 9.3 % con base en la ENA 2019.
La medición del indicador 12.3.1.a es un proceso técnico que requiere integrar información estadística de diferentes productos y etapas de producción para evaluar cuánta cantidad de alimento se pierde en la cadena productiva antes de llegar a las manos del consumidor final. El ejercicio realizado busca establecer una línea de base para futuras mediciones, así como servir de guía para mejorar la calidad de los datos disponibles y avanzar hacia una metodología nacional consolidada.
La FAO señaló que este tipo de mediciones permiten no solo cuantificar las pérdidas, sino también identificar vacíos de información y oportunidades para fortalecer las estimaciones estadísticas y técnicas, con miras a utilizar datos actualizados de la ENA 2025 y del Censo Agropecuario 2022 en mediciones futuras. El seguimiento de este indicador es relevante para contribuir al monitoreo de los ODS de la Agenda 2030 de Naciones Unidas.
El avance en la medición de pérdidas de alimentos también puede ofrecer información útil para planear inversiones, políticas públicas y estrategias de eficiencia en la cadena agroalimentaria, con el objetivo de reducir el desperdicio y mejorar la seguridad alimentaria en el país y en la región.