México cambiará la forma de atender la diabetes, hipertensión arterial, enfermedad renal crónica y alteraciones de colesterol y triglicéridos mediante un modelo nacional basado en el Síndrome Cardio Renal Metabólico. El secretario de Salud, David Kershenobich, explicó que estos padecimientos comparten factores de riesgo y pueden potenciar complicaciones cardiovasculares y renales, por lo que dejarán de abordarse únicamente de manera aislada.
La magnitud del problema alcanza a millones de personas. En México viven alrededor de 14.4 millones con diabetes mellitus, 21.3 millones con hipertensión arterial y 9.2 millones con enfermedad renal crónica. En conjunto, estos padecimientos están relacionados con cuatro de cada 10 muertes en el país, más de 300 mil al año. Las autoridades también señalaron que la esperanza de vida promedio permanece alrededor de los 75 años desde hace dos décadas.
El nuevo esquema colocará la prevención y la detección temprana en el primer nivel de atención. Se contempla medir peso, talla y presión arterial en las consultas, además de realizar estudios de sangre y orina al menos una vez al año para identificar alteraciones antes de que avancen hacia complicaciones graves.
La estrategia también contempla llevar más de 50 claves de medicamentos a clínicas familiares y centros de salud. Entre los tratamientos mencionados están semaglutida, dapagliflozina y medicamentos combinados para controlar la presión arterial. El objetivo es facilitar el tratamiento, mejorar el control de las enfermedades y proteger la función renal.
El modelo será incorporado a los Protocolos Nacionales de Atención Médica, con criterios homologados para las instituciones públicas de salud. Las autoridades plantean detectar al 80% de las personas con diabetes, hipertensión o enfermedad renal, lograr que 80% reciba tratamiento adecuado y que, de ese grupo, 80% alcance un control efectivo de sus padecimientos.
A partir de enero de 2027 también se prevé la apertura de 12 mil nuevos consultorios de primer contacto, como parte del fortalecimiento de la atención preventiva y de la creación del Servicio Universal de Salud.