La presidenta Claudia Sheinbaum y la secretaria de Agricultura de Estados Unidos, Brooke Rollins, inauguraron este sábado una planta de producción de moscas estériles en el municipio de Metapa de Domínguez, Chiapas, como parte de la estrategia conjunta para combatir y erradicar el gusano barrenador del ganado en México, Estados Unidos y países de Centroamérica.
La instalación fue financiada por el gobierno estadounidense con una inversión de 83.8 millones de dólares y alcanzará de manera gradual una capacidad de producción de hasta 100 millones de moscas estériles por semana. Estos insectos serán liberados en zonas afectadas para interrumpir el ciclo reproductivo de la plaga, ya que al aparearse con las moscas silvestres no generan descendencia, reduciendo así su propagación.
Durante el acto inaugural, Sheinbaum destacó que el proyecto representa un esfuerzo conjunto basado en la cooperación entre países y señaló que la estrategia busca proteger la sanidad animal y la producción pecuaria de la región. Por su parte, autoridades estadounidenses indicaron que la colaboración permitirá reforzar las acciones de control que durante décadas han permitido contener la presencia del gusano barrenador en el continente.
La Secretaría de Agricultura y Desarrollo Rural informó que, como parte de la estrategia nacional, se han inspeccionado más de 5.3 millones de cabezas de ganado, revisado más de 84 mil cargamentos y liberado cerca de 7 mil millones de moscas estériles para contener el avance del parásito.
El primer caso de gusano barrenador en México fue confirmado el 21 de noviembre de 2024 en un bovino de Chiapas. Desde entonces, la entidad concentra la mayor cantidad de casos registrados en el país, situación que derivó en restricciones temporales a las exportaciones de ganado mexicano hacia Estados Unidos y en el fortalecimiento de las medidas sanitarias para controlar la plaga.