La lucha contra el gusano barrenador del ganado sumará una nueva herramienta en México con la puesta en marcha de una planta de producción de moscas estériles en Chiapas, proyecto que será inaugurado en los próximos días con la participación de autoridades mexicanas y estadounidenses.
Durante su conferencia matutina, la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo informó que la secretaria de Agricultura de Estados Unidos visitará territorio mexicano para participar en la apertura oficial de la instalación, acompañada por representantes diplomáticos estadounidenses.
La mandataria destacó que el proyecto es resultado de la colaboración binacional y fue financiado con recursos aportados por ambos gobiernos. Asimismo, subrayó que existe comunicación permanente entre las autoridades agrícolas de México y Estados Unidos para atender riesgos sanitarios que afectan a la producción pecuaria de la región.
La nueva planta estará enfocada en el combate del gusano barrenador del ganado (Cochliomyia hominivorax), un parásito que deposita sus larvas en heridas de animales de producción, provocando infecciones severas, pérdidas económicas y afectaciones a la salud animal.
El método utilizado se basa en una técnica de control biológico reconocida internacionalmente. Consiste en criar millones de moscas macho que posteriormente son esterilizadas mediante radiación y liberadas en zonas de riesgo. Al aparearse con hembras silvestres, impiden la reproducción de la plaga, reduciendo gradualmente sus poblaciones hasta lograr su eliminación.
De acuerdo con la información presentada por el gobierno federal, la instalación tendrá capacidad para producir y liberar millones de insectos estériles cada semana, fortaleciendo las acciones de vigilancia y control en la frontera sur del país.
Las autoridades han advertido que el gusano barrenador representa una de las principales amenazas sanitarias para la ganadería en América, ya que afecta a bovinos, ovinos, caprinos y otras especies domésticas. La infestación puede provocar disminución en la producción de carne y leche, así como pérdidas económicas significativas para los productores.
El proyecto es impulsado por la Secretaría de Agricultura y Desarrollo Rural y el Servicio Nacional de Sanidad, Inocuidad y Calidad Agroalimentaria, en coordinación con autoridades estadounidenses y organismos internacionales especializados en sanidad animal.
Como parte de la estrategia conjunta, ambos países han reforzado el monitoreo epidemiológico y el intercambio de información para detectar oportunamente posibles brotes. De acuerdo con estimaciones oficiales, más de 40 millones de cabezas de ganado en México podrían estar en riesgo si la plaga no se mantiene bajo control.