La alfarería michoacana volvió a colocarse entre las mejores del país al obtener nueve reconocimientos en la 49 edición del Premio Nacional de la Cerámica, celebrado en San Pedro Tlaquepaque, Jalisco.
El mayor reconocimiento fue para el maestro artesano Carlos Ignacio Ávalos Ruiz, originario de Capula, quien ganó el Premio Nacional de la Cerámica, uno de los máximos galardones del certamen, gracias a su obra “Infancia de barro”, una colección de juguetes tradicionales elaborados en barro policromado y trabajados durante un mes y medio.
“Me da mucho gusto que el esfuerzo de mi trabajo se refleje en este premio; es una gran satisfacción y me siento feliz de haber podido transmitir ese recuerdo de la infancia de muchos que usamos esos juguetes”, expresó el artesano tras recibir el reconocimiento.
Además del premio principal, Michoacán sumó otros galardones con la participación de artesanas y artesanos de distintas comunidades del estado. Entre ellos destacan Héctor Miguel Campos Flores, de Santa Fe de la Laguna; Mireya Gaspar Arias y Ana Cecilia Pérez de la Cruz, de Capula; José María Alejos Cerano, de San José de Gracia; y Emilio Gutiérrez Esteban, de Ocumicho.
El jurado también otorgó tres menciones honoríficas a las maestras artesanas Milagros Solís Luna y María Guadalupe Muñoz Pérez, de Zinapécuaro, así como a Agripina Especio Felipe, de Huáncito.
En conjunto, las y los artesanos michoacanos premiados obtuvieron una bolsa económica de 550 mil pesos, reflejo de la relevancia y calidad de las piezas presentadas en el certamen nacional.
Los resultados consolidan a Michoacán como una de las entidades con mayor tradición y calidad en la producción de cerámica y barro, especialmente en comunidades como Capula, Santa Fe de la Laguna, Ocumicho y Zinapécuaro, reconocidas por preservar técnicas artesanales transmitidas de generación en generación.