La congreso estatal aprobó una reforma constitucional histórica que prohíbe la contratación de deuda pública de largo plazo en Michoacán, medida celebrada por el gobernador Alfredo Ramírez Bedolla como “un día emblemático” para las finanzas del estado.
Durante la sesión, Bedolla señaló que la iniciativa pone fin a más de tres décadas de endeudamiento que, entre 1993 y 2021, hicieron crecer la deuda estatal hasta 22 mil millones de pesos. Recordó que en los últimos tres años se han destinado casi 20 mil millones de pesos al pago de créditos pasados, principalmente por intereses, “recursos que pudieron invertirse en escuelas y hospitales”.
El mandatario recordó que al inicio de su administración se enfrentaron retrasos en pagos a docentes y falta de liquidez, problemas que atribuyó al desorden financiero y a la corrupción de administraciones pasadas. Destacó que hoy las finanzas estatales están más sanas y que incluso se liquidó un adeudo con el IMSS de 2 mil 600 millones de pesos.
Por su parte, el secretario de Finanzas, Luis Navarro, aclaró que la reforma no limita los créditos de corto plazo ni la obra pública multianual, siempre que los proyectos se paguen dentro del mismo periodo de gobierno. “Se puede invertir sin hipotecar el futuro de Michoacán”, afirmó.
La iniciativa recibió respaldo de diputados de distintas fuerzas políticas y representantes empresariales, quienes destacaron que la reforma establece un candado constitucional para garantizar disciplina financiera y evitar un nuevo ciclo de endeudamiento en la entidad.
Con esta reforma, Michoacán se convierte en uno de los primeros estados del país en blindar constitucionalmente sus finanzas, asegurando que futuras administraciones no puedan comprometer recursos de largo plazo sin autorización expresa del marco legal.