El Gobierno de Michoacán reforzó las acciones de restauración de suelos forestales en 12 municipios afectados por incendios forestales, plagas, tala ilegal y cambio de uso de suelo, informó la Comisión Forestal del Estado (Cofom).
La dependencia explicó que, antes de iniciar procesos de reforestación, es necesario recuperar las condiciones del suelo para evitar que las lluvias arrastren nutrientes y provoquen erosión, lo que dificultaría el crecimiento de la vegetación y aumentaría el riesgo de deslaves.
Las obras se realizan con apoyo de ejidos y comunidades en los municipios de Cuitzeo, Erongarícuaro, Lázaro Cárdenas, Pajacuarán, Pátzcuaro, Purépero, Quiroga, Tangancícuaro, Tlazazalca, Tzintzuntzan, Tzitzio y Ziracuaretiro.
Entre las principales acciones destaca la construcción de 8 mil zanjas trinchera en aproximadamente 10 hectáreas ubicadas en las cuencas del lago de Pátzcuaro y del Cutzamala, particularmente en el Cerro Tariqueri, en Tzintzuntzan; en predios de Erongarícuaro y en el Área Natural Protegida Mesa de Tzitzio, donde la erosión hídrica representa una amenaza para la recuperación de los ecosistemas.
La Cofom informó además que se han construido 1.2 millones de terrazas individuales, infraestructura que complementa las labores de reforestación al favorecer la infiltración del agua, conservar la humedad y facilitar el establecimiento de plantas forestales en terrenos con pendientes superiores a 20 grados y suelos con baja capacidad de retención.
Como parte de la estrategia de restauración, también se instalaron 40 kilómetros de acordonamientos con material vegetal muerto, utilizando ramas y troncos dañados por incendios, plagas o aprovechamientos forestales. Estas barreras ayudan a reducir la erosión, retener suelo y humedad, además de disminuir el riesgo de propagación de futuros incendios.
La dependencia estatal detalló que se han colocado más de 6 mil 800 presas de morillos en las cuencas de Pátzcuaro, Cuitzeo, Cutzamala y Duero, obras destinadas a controlar escurrimientos y conservar sedimentos.
A estas acciones se suman alrededor de mil 200 presas de piedra acomodada, 160 metros de franjas de protección con geocostales y el manejo de 4 mil metros cúbicos de azolve, trabajos orientados a estabilizar zonas degradadas y mejorar la