Michoacán alcanzó por segundo año consecutivo la producción de 10 millones de árboles nativos, una estrategia con la que se busca fortalecer las campañas de reforestación y mejorar la recuperación de los bosques del estado mediante especies adaptadas a las condiciones de cada región.
Para lograr esta meta, durante los últimos meses se realizó la recolección de semillas de 43 especies forestales en las 10 regiones del estado: Bajío, Costa, Cuitzeo, Infiernillo, Lerma, Meseta, Oriente, Pátzcuaro, Tepalcatepec y Tierra Caliente. La obtención de germoplasma local permite producir árboles con mayores probabilidades de sobrevivir una vez plantados en campo.
El uso de especies nativas resulta clave para los programas de restauración ambiental, ya que están adaptadas al clima, la altitud y las características del suelo de cada zona, lo que favorece su crecimiento y reduce el riesgo de pérdida durante las jornadas de reforestación.
Los ejemplares producidos son destinados principalmente a comunidades indígenas, ejidos y propietarios de predios forestales que participan en acciones de restauración de áreas degradadas, con el propósito de recuperar la cobertura vegetal y fortalecer los ecosistemas.
Además de las 43 especies utilizadas para esta producción, Michoacán cuenta con un catálogo de 70 especies forestales disponibles para distintos proyectos de restauración y reforestación, lo que amplía las opciones para atender las necesidades ambientales de las diferentes regiones del estado.
La producción de árboles nativos forma parte de las acciones para conservar la biodiversidad y contribuir a la recuperación de los bosques, considerados fundamentales para la captación de agua, la regulación del clima y la protección de la fauna silvestre.