En 2025, Michoacán logró reforestar 16 mil 721 hectáreas, cinco veces más que el año anterior, según datos de la Secretaría del Medio Ambiente y la Comisión Forestal del estado. La estrategia incluyó la distribución de más de 10 millones de árboles en 90 municipios, enfocándose en Áreas Naturales Protegidas y territorios afectados por incendios forestales.
Las zonas más intervenidas fueron Oriente, Meseta, Pátzcuaro, Zirahuén y Cuitzeo, lugares esenciales para la recarga de mantos acuíferos y la conservación de la biodiversidad local. Además, se sembraron 7 600 hectáreas en cuencas estratégicas, como las de los lagos de Pátzcuaro y Cuitzeo y los ríos Duero y Cutzamala.
El programa no solo busca recuperar bosques: también generó empleo y apoyo a más de mil 200 actores locales, incluyendo comunidades indígenas, ejidos y pequeños propietarios. Se implementaron obras de restauración de suelos en 1 805 hectáreas, como terrazas, presas de piedra y zanjas trinchera, además de técnicas para frenar la erosión y mejorar la infiltración de agua.
La reforestación se realizó con la participación de asociaciones civiles, organizaciones no gubernamentales nacionales e internacionales, la Asociación de Productores, Empacadores y Exportadores de Aguacate, el Fondo Mundial para la Naturaleza (WWF) y el programa federal Sembrando Vida.
Con estas acciones, Michoacán fortalece sus ecosistemas y garantiza la disponibilidad de agua en regiones clave, mientras involucra a comunidades locales en la protección de sus recursos naturales.