La aprobación en el Senado de la República de la iniciativa para reducir la jornada laboral de 48 a 40 horas semanales representa un avance histórico para las y los trabajadores de Michoacán, quienes podrían mejorar su calidad de vida y poder adquisitivo en los próximos años.
En rueda de prensa, el gobernador Alfredo Ramírez Bedolla y el titular de la Secretaría de Desarrollo Económico (Sedeco), Claudio Méndez Fernández, resaltaron que esta reducción ha sido una demanda constante de la fuerza laboral michoacana. Desde 2023, foros abiertos en ciudades como Morelia, Uruapan y Lázaro Cárdenas permitieron recabar opiniones de trabajadores, sindicatos y empresarios locales para definir una ruta viable hacia la reforma.
El funcionario estatal explicó que el Gobierno de México reforzó el proyecto en 2025 mediante consultas con el sector empresarial y organizaciones sindicales, consolidando la propuesta aprobada en el Senado, la cual ahora continúa su proceso legislativo.
La reforma establece una jornada semanal de 40 horas, equivalente a cinco días de trabajo, con al menos un día de descanso garantizado y sin reducción salarial. La transición será gradual: 46 horas en 2027, 44 en 2028, 42 en 2029 y 40 horas en 2030, dando tiempo a las empresas, especialmente a las micro, pequeñas y medianas (MiPymes) de Michoacán, a ajustar sus operaciones sin afectar su competitividad.
En materia de trabajo extraordinario, se fija un límite de 12 horas por semana, con un máximo de cuatro horas diarias durante cuatro días, pagadas al doble, y al superar ese tope, cada hora adicional se cubrirá al triple. Se mantiene la prohibición para menores de 18 años.
Más de 13.4 millones de trabajadores en todo el país se beneficiarían, incluidos miles de michoacanos en sectores como la industria agroalimentaria, la manufactura, el comercio y los servicios. Esto no solo mejoraría su poder adquisitivo, sino que también dinamizaría la economía local, especialmente en municipios donde las MiPymes son motor de empleo.