En Michoacán operan actualmente 18 salas de lactancia distribuidas en dependencias gubernamentales, espacios públicos e instituciones educativas, como parte de una estrategia enfocada en facilitar a las mujeres la continuidad de la lactancia durante sus jornadas laborales y actividades diarias.
Estos espacios han sido habilitados en oficinas como las secretarías de Seguridad Pública, Finanzas, Desarrollo Económico, Agricultura, Bienestar, Educación y Salud, además del Sistema DIF estatal, el Centro Penitenciario, el Mercado de Pátzcuaro y la Escuela Normal de Educación Indígena de Cherán.
La instalación de lactarios busca responder a una necesidad frecuente entre madres trabajadoras y estudiantes, quienes en muchos casos enfrentan dificultades para alimentar o extraer leche materna en condiciones adecuadas dentro de sus centros laborales o educativos.
Además de ofrecer privacidad e higiene, este tipo de espacios pretende reducir prácticas de discriminación relacionadas con la maternidad y favorecer entornos más accesibles para las mujeres que continúan con la lactancia después de reincorporarse a sus actividades.
Especialistas en salud han señalado que la lactancia materna aporta beneficios importantes para el desarrollo y sistema inmunológico de niñas y niños, además de fortalecer el vínculo entre madres e hijos y generar impactos positivos en la salud materna.
La presencia de salas de lactancia en distintos puntos del estado también refleja un intento por extender este apoyo fuera de oficinas centrales y acercarlo a otros sectores, incluyendo espacios comunitarios y regiones indígenas.
Aunque en los últimos años ha aumentado la apertura de este tipo de áreas, colectivos y organizaciones han señalado que todavía existen retos para garantizar condiciones laborales compatibles con la maternidad, especialmente en centros de trabajo donde no se cuenta con infraestructura adecuada ni horarios flexibles para las madres trabajadoras.