Entre enero y agosto de 2025, Michoacán acumuló 133 denuncias por delitos de maltrato y crueldad contra animales, de acuerdo con registros de la Fiscalía General del Estado. La cifra coloca al estado entre los focos persistentes de violencia contra animales en el país, en un contexto donde la denuncia sigue siendo baja frente a la magnitud real del problema.
Morelia concentra la mayor parte de los casos registrados, seguida por la región de Zitácuaro, con 29 denuncias. Uruapan y La Piedad reportaron nueve expedientes cada uno, mientras que Apatzingán sumó siete, Zamora cinco, y Lázaro Cárdenas y Jiquilpan cuatro respectivamente. Coalcomán y Huetamo registraron un caso cada uno. El patrón muestra que la problemática no se limita a una sola región, sino que atraviesa zonas urbanas y municipios medios.
El desglose mensual revela picos preocupantes. Mayo y junio concentraron 23 denuncias cada uno, los meses con mayor incidencia en lo que va del año. Enero cerró con 15 casos, febrero y marzo con 13 respectivamente, abril con 14, julio con 12 y agosto con 20 hasta el último corte oficial. La constancia de los números sugiere que no se trata de hechos aislados, sino de una conducta reiterada.
A nivel nacional, el maltrato animal se mantiene como uno de los delitos con menor proporción de sanciones efectivas, pese a que la mayoría de las entidades ya lo tipifican en sus códigos penales. Organizaciones civiles han advertido que solo una fracción de los casos llega a denunciarse y que, incluso cuando existe carpeta de investigación, pocas derivan en sentencias.
En Michoacán, la cifra oficial refleja únicamente los casos denunciados. Especialistas y colectivos animalistas coinciden en que el número real podría ser considerablemente mayor, en un entorno donde la violencia cotidiana, la normalización del abuso y la falta de seguimiento judicial siguen marcando la respuesta institucional.