Activistas y miembros de la comunidad migrante realizaron en Danbury, Connecticut, una jornada denominada “Día sin migrantes”, en rechazo a los recientes operativos del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas de Estados Unidos (ICE), que dejaron decenas de personas detenidas.
La movilización fue impulsada por organizaciones defensoras de migrantes, que buscaron visibilizar el impacto de las redadas en las familias y en la actividad económica de la ciudad.
De acuerdo con activistas, alrededor de 70 personas fueron detenidas durante varios operativos realizados la semana pasada. Las acciones de ICE generaron preocupación entre familias migrantes, especialmente por el temor a nuevas detenciones durante el regreso a clases.
Como parte de la protesta, trabajadores, estudiantes y comerciantes fueron llamados a ausentarse de sus actividades para mostrar la importancia de la comunidad migrante en la vida cotidiana de Danbury. También se llevó a cabo una manifestación frente a la biblioteca pública de la ciudad.
Organizaciones locales denunciaron que algunas detenciones ocurrieron en calles, estacionamientos, viviendas y zonas cercanas a escuelas y paradas de autobús, situación que, señalaron, incrementó el temor entre las familias.
El alcalde de Danbury, Roberto Alves, manifestó su preocupación por las consecuencias de los operativos, mientras que el senador demócrata Richard Blumenthal cuestionó el alcance de las acciones migratorias.
Por su parte, autoridades federales defendieron los operativos y señalaron que ICE concentra sus esfuerzos en personas que cuentan con órdenes finales de deportación.