Miles de trabajadores, estudiantes y organizaciones gremiales salieron este jueves a las calles de Caracas para exigir un aumento salarial, luego de más de tres años con el sueldo mínimo congelado en Venezuela.
La movilización partió desde Plaza Venezuela con destino al palacio presidencial de Miraflores, en lo que representa la cuarta protesta por salarios en lo que va del año y la primera dirigida directamente a la sede del Ejecutivo.
Los manifestantes reclaman que el salario mínimo, fijado desde marzo de 2022 en 130 bolívares mensuales, se ha devaluado hasta equivaler a apenas unos centavos de dólar, producto de la inflación y la pérdida del poder adquisitivo.
Durante la jornada, los trabajadores exigieron el fin del esquema de bonos, respeto a los contratos colectivos y el cese de la persecución contra líderes sindicales, en un contexto de creciente inconformidad social.
La protesta ocurre un día después de que la presidenta Delcy Rodríguez anunciara un aumento salarial “responsable” a partir del 1 de mayo, aunque sin detallar el monto ni su alcance.
En paralelo, el oficialismo convocó una movilización “por la paz” en las mismas zonas de la capital, en conmemoración de los 20 años de la Ley de los Consejos Comunales, lo que incrementó la tensión durante la jornada.
Las autoridades no han dado a conocer la ruta exacta de la marcha opositora, mientras que ambas concentraciones coincidieron en puntos clave de la ciudad, bajo vigilancia de cuerpos de seguridad.
Además, el anuncio del Ejecutivo forma parte de un paquete de medidas económicas que incluye la creación de una comisión de diálogo laboral, reformas tributarias y cambios en leyes relacionadas con la propiedad, con el objetivo de reactivar la economía y contener el malestar social.
Las protestas también se replicaron en otras ciudades del país, reflejando el descontento generalizado ante la crisis salarial que enfrentan millones de venezolanos.