La situación del suministro de agua en Morelia es alarmante, y la rehabilitación del canal de conducción de agua de la presa de Cointzio se ha convertido en una “promesa eterna incumplida” por parte de la administración de Alfonso Martínez Alcázar.
Desde 2017, el edil ha anunciado repetidamente la inversión necesaria para mejorar la infraestructura que transporta el agua hacia la zona urbana, pero hasta la fecha, los resultados han sido nulos.
En un esfuerzo inicial por abordar el problema, en 2017, el entonces subdirector de distribución, Francisco Servín, junto a Martínez Alcázar, presentó un plan que incluía una inversión de 280 millones de pesos para rehabilitar el sistema.
Sin embargo, la situación se complicó con conflictos laborales en el OOAPAS, que culminaron en una huelga de 80 días, y la eventual derrota electoral de Martínez Alcázar, lo que llevó a que estos proyectos se pospusieran indefinidamente.
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Tras su regreso a la administración pública en 2021, bajo una nueva coalición política, Martínez Alcázar reiteró su compromiso de reparar el obsoleto sistema de conducción de aguas. Sin embargo, a tres años de esta promesa, no se ha realizado ninguna intervención significativa.
La falta de atención a este problema ha resultado en cortes de agua en más de 44 colonias de la ciudad, afectando a miles de hogares.
La obstrucción del canal por maleza, fango y residuos ha reducido drásticamente la afluencia de agua, perdiendo hasta 100 litros por segundo. Este canal, con una longitud de 13.6 kilómetros, es crucial, ya que transporta el agua hasta la Planta Potabilizadora de Santa María, que abastece al 35 % de la población de Morelia.
La situación exige acciones inmediatas y efectivas por parte de la administración para garantizar el acceso al agua, un recurso vital para todos los habitantes de la ciudad.