La percepción de inseguridad repuntó en Morelia durante el segundo trimestre de 2026. El 70.5% de la población adulta respondió que considera inseguro vivir en la capital michoacana, frente al 66.1% registrado en marzo. El cambio representa 4.4 puntos porcentuales en tres meses y coloca a la ciudad casi once puntos por encima del promedio nacional, que bajó a 59.8%.
La cifra exige una precisión que suele perderse en los encabezados: el Instituto Nacional de Estadística y Geografía no clasificó el aumento de Morelia como estadísticamente significativo. Esto significa que la variación puede estar influida por el margen de error de la encuesta y no permite afirmar, con el nivel de confianza utilizado por el INEGI, que exista un deterioro definitivo. La comparación anual refuerza esa cautela: en junio de 2025 la ciudad marcaba 70.2% y ahora registra 70.5%, prácticamente el mismo nivel.
La Encuesta Nacional de Seguridad Pública Urbana, conocida como ENSU, no contabiliza homicidios, robos ni denuncias. Pregunta trimestralmente a personas de 18 años y más cómo perciben la seguridad en la ciudad donde viven. Por eso, sus resultados no demuestran por sí solos que aumentó la delincuencia; registran miedo, confianza y la forma en que la población interpreta su entorno a partir de experiencias personales, noticias, delitos cercanos y la presencia o ausencia de autoridades. La edición de junio abarcó 91 áreas urbanas del país.
El contraste michoacano es amplio. Uruapan continuó entre las ciudades con mayor percepción de inseguridad, aunque bajó de 86.7% a 83.1%. Lázaro Cárdenas disminuyó de 34.9% a 33%. En Morelia, en cambio, el indicador regresó por encima de 70%, después de la reducción presentada en marzo por autoridades estatales y municipales como una mejora sustancial frente al año anterior.
A escala nacional, la percepción de inseguridad sí tuvo una reducción estadísticamente comprobable: pasó de 61.5% en marzo a 59.8% en junio y se colocó por debajo del 63.2% observado un año antes. La diferencia entre mujeres y hombres siguió siendo amplia: 65.6% de ellas consideró inseguro vivir en su ciudad, contra 52.6% de ellos. Los espacios que producen mayor temor son los cajeros automáticos en la vía pública, las calles, el transporte público y las carreteras.
La nueva medición no permite asegurar que Morelia atraviese un incremento comprobado de la delincuencia, pero tampoco ofrece una cifra cómoda para el gobierno municipal. Después de la caída registrada en marzo, siete de cada diez adultos siguen describiendo la ciudad como insegura. La diferencia metodológica importa; la desconfianza expresada por la población, también.