A pocas semanas de que inicie la temporada vacacional de Semana Santa y Pascua, el sector turístico de Morelia intensifica su preparación para atender a miles de visitantes que se prevé arriben a la ciudad durante este periodo. La Secretaría de Turismo de Morelia (Sectur) inició una serie de capacitaciones con prestadores de servicios para elevar la calidad de atención y diseñar mejores experiencias para los turistas.
La primera sesión del año, titulada “Experiencias 360: Conectando con el Turista”, fue impartida por Rosalva Magaña Magaña, especialista en servicio al cliente. Durante el taller, los asistentes reforzaron habilidades de atención, empatía y diseño de experiencias con el objetivo de generar un impacto positivo en quienes visitan la ciudad durante las festividades.
Morelia ha mostrado un crecimiento sostenido en afluencia turística, con más de 7 millones de visitantes registrados en 2025, un incremento superior al 7 % respecto al año anterior, impulsado por conectividad aérea y eventos culturales permanentes en la ciudad.
La temporada de Semana Santa ,que en 2025 tuvo lugar del 13 al 20 de abril con eventos religiosos, culturales y artesanales repartidos por toda la entidad, dejó claro el potencial turístico de la región. Para ese año, Michoacán esperaba más de 700 mil visitantes, que generaron una derrama económica de mil millones de pesos durante el periodo vacacional.
En lo que respecta específicamente a Morelia, datos de años recientes muestran que solo durante la primera semana de Semana Santa la ciudad recibió más de 180 mil visitantes, con un fuerte flujo hacia eventos emblemáticos como la tradicional Procesión del Silencio y otras actividades del centro histórico.
Sectur Morelia ha extendido la invitación a todo el sector del municipio para participar en las capacitaciones programadas en marzo, que se realizarán en conjunto con el Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) Michoacán y el Consejo Ciudadano. El objetivo es que prestadores de servicios turísticos cuenten con herramientas útiles para gestionar los flujos de visitantes tanto de turismo religioso como cultural, gastronómico y de experiencias locales.
La ciudad busca consolidar su reputación como un destino turístico capaz de ofrecer calidad, identidad y calidez en el servicio, pilares que se consideran esenciales para mantener cifras históricas de visitantes durante periodos vacacionales de alta demanda.