La bancada de Morena en el Congreso abrió la posibilidad de que la revocación de mandato presidencial no se lleve a cabo en 2027, al considerar ajustes en la implementación del proceso electoral vinculado a este ejercicio de democracia participativa, mientras mantiene sin modificaciones la propuesta de reforma electoral conocida como “Plan B”, que continúa su ruta legislativa en el Senado, de acuerdo con reportes de medios nacionales.
Según la información difundida por fuentes legislativas y retomada por prensa especializada, el grupo parlamentario oficialista analiza escenarios en los que el ejercicio de revocación podría no coincidir con el proceso electoral federal intermedio, una discusión que se ha intensificado en el contexto de la reforma que busca reorganizar distintos componentes del sistema electoral, incluyendo fechas y procedimientos de consulta ciudadana.
El llamado “Plan B” mantiene como uno de sus puntos centrales la reconfiguración de las reglas de participación política en ejercicios de revocación de mandato, incluyendo la posibilidad de que el titular del Ejecutivo federal participe en la promoción del voto durante dicho proceso, lo que ha generado observaciones de especialistas y actores políticos respecto a la equidad en contiendas simultáneas.
De acuerdo con reportes legislativos, la iniciativa también establece cambios en la organización de los procesos electorales y de participación ciudadana, bajo el argumento de reducir costos operativos y ajustar la estructura de los comicios en el país, mientras se discute su alcance en comisiones del Senado antes de su eventual votación en el pleno.
En el debate político, partidos de oposición han señalado que la propuesta podría influir en el uso de recursos y en la neutralidad de los procesos electorales, particularmente en escenarios donde coincidan elecciones federales y ejercicios de revocación, mientras que legisladores de Morena han sostenido que las modificaciones forman parte de ajustes necesarios al marco legal vigente.