Un agente de la Guardia Civil española murió este lunes tras sufrir un infarto mientras participaba en el operativo de evacuación y desembarco de pasajeros del crucero MV Hondius, donde se detectó un brote de hantavirus que ya suma nueve contagios y tres fallecidos.
El elemento de seguridad colaboraba en las labores realizadas en el puerto de Granadilla de Abona, en coordinación con autoridades españolas y la Organización Mundial de la Salud (OMS), para garantizar el desembarco seguro de pasajeros y tripulantes del crucero.
De acuerdo con información difundida por el director general de la OMS, Tedros Adhanom Ghebreyesus, el agente sufrió un infarto mientras apoyaba las tareas de evacuación. Personal de emergencia que se encontraba en el muelle realizó maniobras de reanimación; sin embargo, no fue posible salvarle la vida.
El MV Hondius arribó el domingo a las Islas Canarias procedente de una travesía internacional, luego de que se detectara un brote de hantavirus entre pasajeros a bordo. Desde entonces, se desplegó un amplio operativo sanitario y de seguridad para coordinar el desembarco y posterior repatriación de los viajeros hacia distintos países.
Tras las evacuaciones, Francia y Estados Unidos confirmaron nuevos casos positivos de la enfermedad, elevando a nueve el número de contagios relacionados con el crucero. Hasta ahora, tres personas han muerto a causa del virus.
Las autoridades sanitarias mantienen bajo vigilancia a los pasajeros evacuados y continúan con las medidas de seguimiento epidemiológico. La OMS ha reiterado que el riesgo de transmisión para la población en general permanece bajo y descartó que el brote represente una situación comparable a la pandemia de COVID-19.