Una asesina en serie japonesa, conocida como la “viuda negra”, murió mientras esperaba su ejecución por envenenar a varios hombres ancianos con cianuro de hidrógeno, hasta reunir casi nueve millones de dólares en herencias.
Chisako Kakehi, de 78 años, fue hallada inconsciente en su celda del Centro de Detención de la ciudad de Osaka, según informó el Ministerio de Justicia del país asiático. Posteriormente, se confirmó su muerte en un hospital, aunque la causa aún se desconoce.
En 2017, la mujer fue condenada a la pena capital por asesinar, entre 2012 y 2013, a su séptimo marido y a sus dos socios de avanzada edad, haciéndoles ingerir ácido cianhídrico.
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Según la Fiscalía, antes de matarlos, la mujer se aseguró de que los hombres la hicieran beneficiaria de seguros de vida que ascendían a millones de dólares.
Al parecer, acumuló mil millones de yenes (8.8 millones de dólares) en pagos, durante 10 años, pero posteriormente perdió la mayor parte de su fortuna en operaciones financieras infructuosas.
En 2021, el Tribunal Supremo rechazó el recurso que había interpuesto por lo que su condena a muerte fue confirmada.