Un conductor de la Organización Mundial de la Salud (OMS) murió y otros dos trabajadores resultaron heridos este lunes tras un ataque atribuido a Israel en la Franja de Gaza, lo que provocó la suspensión inmediata de las evacuaciones médicas a través del cruce de Rafah.
De acuerdo con fuentes médicas del hospital Mártires de Al Aqsa y personal del organismo internacional, el ataque impactó directamente en operaciones humanitarias que buscaban trasladar a pacientes en estado crítico fuera del enclave palestino.
La OMS informó que, tras el incidente, las evacuaciones médicas quedaron suspendidas “hasta nuevo aviso”, una decisión que agrava la situación de cientos de enfermos y heridos que dependen de este mecanismo para recibir atención especializada en el extranjero.
El cruce de Rafah, ubicado en la frontera con Egipto, ha sido una de las principales salidas para ayuda humanitaria y pacientes desde el inicio de la escalada del conflicto entre Israel y grupos armados en Gaza. Sin embargo, su operación ha sido intermitente debido a la intensificación de los enfrentamientos y restricciones de seguridad.
La situación sanitaria en Gaza continúa deteriorándose. Hospitales operan al límite de su capacidad, con escasez de medicamentos, combustible y equipo médico, mientras aumenta el número de víctimas por los ataques. Organismos internacionales han advertido que el sistema de salud se encuentra al borde del colapso.
Hasta ahora, no se ha detallado una postura oficial específica por parte de Israel sobre este ataque, aunque en el contexto del conflicto, el gobierno ha sostenido que sus operaciones están dirigidas contra objetivos militares.