Las primeras crías de tortuga marina provenientes de nidos protegidos durante el paso de los huracanes Polo, Rachel y Simón comenzaron a nacer y llegar al mar en las costas de Michoacán, mientras los campamentos tortugueros mantienen las labores de conservación pese a los daños que dejaron los fenómenos meteorológicos.
Durante la actual temporada de anidación se han liberado 180 mil crías en el litoral michoacano. Los 27 campamentos registrados ante la Comisión de Pesca del Estado de Michoacán (Compesca) continúan con el monitoreo, la protección de nidos y la liberación de ejemplares.
Nueve de estos espacios sufrieron afectaciones por el paso de los huracanes; sin embargo, sus responsables y voluntarios mantienen los trabajos para recuperar las instalaciones y continuar con la protección de las especies.
El director general de Compesca, Ramón Hernández Orozco, informó que en los próximos días se entregarán apoyos económicos para fortalecer las actividades de los campamentos y respaldar a las personas que participan en la conservación de las tortugas marinas.
Tres especies llegan a las costas michoacanas
En Michoacán arriban tres especies de tortuga marina: golfina, negra o prieta, y laúd. Su protección depende, en parte, del trabajo de los campamentos que resguardan los huevos durante el periodo de incubación y acompañan a las crías en su trayecto hacia el océano.
Los espacios de conservación se distribuyen en tres municipios costeros. En Lázaro Cárdenas operan 11 campamentos; en Aquila, 14; y en Coahuayana, dos.
Entre los sitios de protección se encuentran Mexiquillo, Maruata, Colola, Faro de Bucerías, La Ticla, El Habillal, Barra de Pichi, Chuquiapan, Boca de Apiza y El Ticuiz.
Las afectaciones provocadas por los huracanes representaron un reto para las tareas de conservación durante la temporada, pero los campamentos continúan trabajando para proteger los nidos y permitir que las crías lleguen al mar.