La necropsia realizada al tigre de Bengala Kenzo determinó que el ejemplar murió por una broncoaspiración de sangre derivada de una herida de arma de fuego en la cabeza durante un operativo para capturarlo tras escapar de un centro de resguardo animal en Tepetlaoxtoc, Estado de México.
La Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales y la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente informaron que el disparo impactó la zona frontal de la cabeza, cerca del ojo derecho, ingresó por el párpado superior y continuó hasta atravesar el paladar blando, provocando lesiones que derivaron en la muerte del ejemplar.
El reporte también señala que el cuerpo del tigre presentaba heridas adicionales por arma de fuego, una lesión relacionada con el chip de identificación y una cortada de aproximadamente 11 centímetros en la cola.
Kenzo, un tigre de Bengala de dos años, escapó el pasado 28 de junio de un centro de resguardo animal en el municipio de Tepetlaoxtoc. Tras varias horas de búsqueda, fue localizado por autoridades y personal especializado que intentó inmovilizarlo para trasladarlo nuevamente al sitio de origen.
Durante el operativo, un elemento de seguridad disparó contra el animal después de que presuntamente intentara atacar a un médico veterinario que participaba en las labores de contención. Las autoridades señalaron que la acción se realizó para proteger la integridad del personal presente.
El caso será revisado por el Secretariado de la Comisión para la Cooperación Ambiental con base en el capítulo 24 del T-MEC, luego de una petición que señala posibles omisiones en los protocolos de manejo de fauna bajo custodia y en la aplicación de normas ambientales mexicanas.
La revisión determinará en un plazo de hasta 30 días si la solicitud cumple con los criterios establecidos en el acuerdo comercial o si existieron incumplimientos en las obligaciones ambientales.