Nepal necesitará alrededor de 4 mil 740 millones de dólares para reconstruir las zonas devastadas por las riadas del pasado 26 de agosto, que dejaron más de mil 300 muertos y más de 5 mil personas desaparecidas.
El cálculo fue presentado por las autoridades nepalíes en un informe que contempla la recuperación de infraestructura, servicios públicos y sectores productivos afectados por el desastre.
La mayor parte del presupuesto, unos 3 mil 100 millones de dólares, estaría destinada a reparar infraestructura dañada. Entre los principales daños se encuentran carreteras, puentes, instalaciones energéticas y proyectos hidroeléctricos.
Las inundaciones afectaron 13 proyectos hidroeléctricos, con una capacidad conjunta de 759 megavatios, además de cinco plantas solares. La recuperación del sistema energético requeriría aproximadamente 2 mil 560 millones de dólares.
El desastre también arrasó con al menos 33 puentes y provocó daños en 53 de los 64 puentes colgantes ubicados en las zonas afectadas. Cerca de 70 kilómetros de carreteras resultaron dañados, mientras miles de viviendas y establecimientos comerciales quedaron destruidos o afectados.
Las autoridades calculan que 7 mil 570 viviendas sufrieron daños en los distritos de Rasuwa, Nuwakot, Dhading, Gorkha y Chitwan. También resultaron afectados edificios públicos, escuelas, centros de salud y sitios considerados patrimonio cultural.
El sector productivo tampoco quedó fuera de la emergencia. Alrededor de mil 806 hectáreas de cultivos, 17 sucursales bancarias y 4 mil 800 establecimientos comerciales registraron afectaciones.
El gobierno nepalí busca ahora apoyo internacional para financiar la recuperación y ha planteado que el desastre debe ser atendido bajo el principio de justicia climática, debido a la vulnerabilidad del país frente a fenómenos extremos relacionados con el cambio climático.
Mientras comienza la etapa de reconstrucción, los equipos de emergencia mantienen las labores para localizar a las personas que continúan desaparecidas tras la tragedia.