El primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, advirtió que Irán y sus aliados recibirán ataques de gran intensidad si agreden a Israel, a dos días de las elecciones generales previstas para el martes 27 de octubre.
En un video difundido este domingo, Netanyahu aseguró que los servicios de inteligencia israelíes cuentan con indicios de que Irán y los grupos armados aliados podrían intentar realizar ataques para interferir en el proceso electoral.
“Recibirán golpes desproporcionados, mucho más fuertes de lo que imaginan. Será un golpe aplastante para ustedes”, declaró el mandatario, quien también afirmó que las fuerzas armadas de Israel están preparadas para actuar tanto en operaciones defensivas como ofensivas.
El mensaje fue grabado junto a una batería del sistema antimisiles Arrow, desarrollado por Israel con apoyo de Estados Unidos y diseñado para interceptar misiles balísticos de largo alcance.
Las declaraciones se producen en vísperas de unos comicios que definirán la continuidad de Netanyahu en el poder. El primer ministro, quien acumula cerca de dos décadas al frente del Gobierno israelí en distintos periodos, enfrenta una contienda competida, con su bloque ligeramente por detrás de la oposición en las encuestas, sin que ninguno de los dos alcance por sí solo la mayoría parlamentaria.
Ese mismo domingo, Netanyahu difundió en redes sociales una imagen generada con inteligencia artificial que mostraba una explosión nuclear sobre Tel Aviv. En el mensaje que acompañó la publicación, presentó la amenaza iraní como un riesgo existencial para Israel y sostuvo que el próximo Gobierno deberá mantener la ofensiva contra Teherán.
El mandatario también vinculó la capacidad de enfrentar a Irán con el resultado electoral, al argumentar que el país necesita un liderazgo capaz de completar esa misión.
Las advertencias sobre posibles ataques antes de las elecciones no son nuevas. A principios de septiembre, Netanyahu ya había señalado que existían indicios de que los adversarios de Israel podrían intentar actuar antes de la votación.
Sin embargo, el primer ministro había declarado el 14 de octubre que no buscaba lanzar un ataque preventivo contra Irán antes de los comicios, aunque advirtió que su país respondería con fuerza si era agredido.