El primer ministro de Israel, Benjamín Netanyahu, anunció que su gobierno iniciará negociaciones directas con Líbano con el objetivo de desarmar a Hizbulá y avanzar hacia el establecimiento de “relaciones pacíficas” entre ambos países.
A través de un comunicado, Netanyahu indicó que instruyó a su gabinete para comenzar las conversaciones “lo antes posible”, tras los reiterados llamados de Líbano para abrir un canal de diálogo directo.
Horas antes, el ministro de Defensa israelí, Israel Katz, aseguró que Hizbulá “anhela un alto el fuego” luego de la intensificación de la ofensiva militar israelí en territorio libanés.
Irán reiteró que cualquier diálogo con Estados Unidos dependerá del cese de los bombardeos, en vísperas de una posible reunión entre ambas naciones en Islamabad, Pakistán, prevista para el fin de semana.
El gobierno pakistaní confirmó que el alto el fuego acordado entre Washington y Teherán también incluye a Líbano, por lo que urgió a Israel a detener de inmediato su ofensiva militar. Asimismo, advirtió que los bombardeos masivos, que dejaron al menos 250 muertos en la víspera, podrían constituir violaciones al derecho internacional.
Por su parte, el presidente del Parlamento iraní, Mohamad Baqer Qalibaf, advirtió que cualquier incumplimiento de la tregua tendrá una “fuerte respuesta”, al considerar que Líbano forma parte del acuerdo alcanzado con Estados Unidos.
En medio de la tensión, persiste la incertidumbre sobre la reapertura del estrecho de Ormuz, una vía clave por donde transita cerca del 20% del comercio marítimo mundial. Su reactivación es una de las condiciones del alto el fuego de dos semanas pactado entre Washington y Teherán.
El anuncio de la tregua ha generado reacciones en los mercados internacionales, impulsando el precio del petróleo. El crudo intermedio de Texas (WTI) registró un aumento del 5.51%, alcanzando los 99.61 dólares por barril, ante la expectativa de normalización del tránsito marítimo en el Golfo Pérsico.