El primer ministro de Israel, Benjamin Netanyahu, confirmó que participará en las próximas elecciones generales previstas para este otoño, despejando las especulaciones sobre una posible retirada política tras años marcados por conflictos armados, crisis internas y una creciente presión sobre su liderazgo.
La confirmación llega en un momento complejo para el veterano dirigente israelí, quien encabeza el gobierno más derechista de la historia reciente del país y enfrenta cuestionamientos por su gestión durante los conflictos con Hamás, Hezbolá e Irán. La decisión fue ratificada por el partido gobernante Likud y reiterada por el propio Netanyahu en declaraciones recientes.
Las elecciones, que deberán celebrarse entre septiembre y octubre, serán las primeras desde los ataques del 7 de octubre de 2023 y las posteriores guerras que han marcado la política israelí durante los últimos años. Diversas encuestas muestran un escenario complicado para el bloque encabezado por Netanyahu, que podría enfrentar dificultades para conservar una mayoría parlamentaria.
El anuncio ocurre además en medio de tensiones con el presidente estadounidense, Donald Trump, quien días atrás había puesto en duda públicamente si Netanyahu continuaría en la política activa. En respuesta, el Likud aseguró que el primer ministro competirá nuevamente y buscará mantenerse al frente del gobierno israelí.
De cara a los comicios, Netanyahu enfrentará una oposición fortalecida por la alianza entre los ex primeros ministros Naftali Bennett y Yair Lapid, quienes han unido fuerzas para intentar poner fin al prolongado dominio político del líder del Likud.