El primer ministro de Israel, Benjamín Netanyahu, exigió investigar y procesar a los participantes del documental NAZA, una producción que reúne testimonios de 24 militares y oficiales de inteligencia israelíes sobre las operaciones del Ejército en la Franja de Gaza y las muertes de civiles palestinos.
En un comunicado difundido este domingo, Netanyahu acusó a los participantes de cometer presuntos delitos contra la seguridad de Israel, vulnerar la seguridad de la información, incurrir en difamación penal y perjudicar los intereses diplomáticos del país.
El mandatario sostuvo que la película presenta una narrativa falsa y sesgada que perjudica la imagen de Israel y de las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI). Para avanzar con la investigación, dirigió su petición al jefe del Estado Mayor, Eyal Zamir; al director del servicio de inteligencia interior Shin Bet, David Zini, y a la fiscal general, Gali Baharav-Miara.
El documental, producido por el diario británico The Guardian y codirigido por los cineastas israelíes Yuval Abraham y Rachel Szor, se basa en testimonios anónimos de integrantes de las fuerzas armadas y los servicios de inteligencia que describen presuntas prácticas militares durante la ofensiva en Gaza.
Entre los señalamientos se encuentra el uso de sistemas de inteligencia artificial para identificar posibles integrantes de Hamás, así como la autorización de bombardeos contra viviendas en las que, según los testimonios, podían morir familiares y otros civiles junto con los objetivos militares.
Los participantes hablaron bajo anonimato por temor a posibles represalias. También afirmaron que el Ejército israelí atacó zonas de las que previamente había ordenado evacuar a la población, pese a que todavía permanecían civiles en ellas.
Las denuncias se apoyan, en parte, en investigaciones realizadas desde 2023 por Abraham y publicadas en la revista israelí-palestina +972 Magazine y en The Guardian. El periódico británico afirmó haber consultado durante tres años a más de un centenar de fuentes y contrastado los testimonios con documentos y operaciones militares concretas.
Por su parte, el Ejército israelí rechaza que sus fuerzas ataquen deliberadamente a civiles y sostiene que sus procedimientos contemplan medidas para reducir las víctimas no combatientes. También ha cuestionado la credibilidad y las funciones de las fuentes anónimas que aparecen en el documental.
La producción recibió el Premio Especial del Jurado en el Festival de Cine de Venecia, donde expuso sus señalamientos sobre los criterios utilizados para seleccionar objetivos militares y calcular las posibles víctimas civiles en la guerra de Gaza.