El primer ministro de Israel, Benjamin Netanyahu, hizo un llamado directo a la comunidad internacional para que se sume a la ofensiva contra Irán, al asegurar que la amenaza del gobierno iraní ya no es un asunto regional, sino un riesgo para la estabilidad global.
Durante una visita a la ciudad de Arad, afectada por recientes ataques con misiles, Netanyahu afirmó que los hechos demuestran que Irán “está poniendo al mundo entero en su punto de mira”, por lo que urgió a otros gobiernos a integrarse a las acciones militares emprendidas por Israel y sus aliados.
El mandatario israelí señaló que Teherán ha atacado zonas habitadas por civiles y lugares de alto valor religioso y estratégico, lo que dijo confirma la necesidad de una respuesta internacional coordinada. En ese contexto, cuestionó la postura de algunos países ante la escalada del conflicto y pidió mayor firmeza para frenar al régimen iraní.
Netanyahu también acusó a Irán de intentar presionar a la comunidad internacional mediante restricciones en el tránsito marítimo por el estratégico Estrecho de Ormuz, una vía clave para el comercio energético mundial.
El líder israelí recordó además el llamado previo del entonces presidente de Estados Unidos, Donald Trump, para conformar una misión internacional que garantice la navegación en la zona, e insistió en que la amenaza de Irán rebasa los intereses de Israel y Estados Unidos.
“Se trata de un reto global que exige unidad internacional”, sostuvo Netanyahu, al reiterar que frenar al gobierno iraní es indispensable para preservar la seguridad mundial.
Por su parte, autoridades iraníes han negado los señalamientos y sostienen que sus operaciones militares se limitan a objetivos estratégicos, rechazando acusaciones de ataques deliberados contra civiles. Sin embargo, la tensión entre ambas naciones continúa en aumento mientras crece la presión diplomática en distintos foros internacionales.