El balance de víctimas mortales por las intensas nevadas que afectan a Japón desde finales de enero ha ascendido a 45 fallecidos, mientras 585 personas han resultado heridas, de las cuales 187 se encuentran en estado grave, según datos de la Dirección General de Bomberos del país asiático. Las estadísticas oficiales, que cubren el período del 20 de enero al 7 de febrero, reflejan el impacto acumulado de dos potentes temporales invernales que han azotado sucesivamente las regiones del norte y oeste del archipiélago.
Desde el 6 de febrero, un nuevo temporal de nieve ha vuelto a cubrir el norte de Japón, y se prevé que un ciclón se desplace desde el mar de Japón hacia la prefectura de Hokkaido, según alertas de la Agencia Meteorológica japonesa. Las condiciones extremas han provocado caos en el transporte, cortes de energía y el aislamiento de numerosas comunidades, complicando las labores de rescate y asistencia.
Las autoridades han activado protocolos de emergencia y despliegado a las Fuerzas de Autodefensa para apoyar en las zonas más afectadas. Esta serie de fenómenos invernales excepcionales subraya la vulnerabilidad del país ante eventos climáticos extremos, en un contexto de creciente variabilidad meteorológica asociada al cambio climático global.