Un juez federal del Distrito Sur de Florida ordenó al exmandatario venezolano Nicolás Maduro y a varios dirigentes chavistas el pago de 314 millones de dólares como indemnización a ciudadanos estadounidenses que denunciaron haber sido víctimas de secuestro, tortura y actos considerados como terrorismo bajo la legislación estadounidense. La resolución judicial deriva de una demanda civil presentada por personas que permanecieron detenidas en Venezuela y fueron liberadas en 2023.
El fallo responsabiliza también a Diosdado Cabello, Vladimir Padrino López, Alex Saab, Tarek William Saab, Néstor Luis Reverol, Maikel José Moreno Pérez y al denominado Cártel de los Soles. La sentencia fue emitida en rebeldía luego de que los demandados no comparecieran ante el tribunal.
La demanda fue promovida por Jerrel Kenemore, Jason Saad y Edgar Marval, quienes permanecieron encarcelados durante meses en Venezuela antes de ser liberados en un intercambio de prisioneros con Estados Unidos. Los demandantes denunciaron haber sido sometidos a torturas físicas y psicológicas, incluidas golpizas, descargas eléctricas y aislamiento prolongado durante su cautiverio.
El juez Darrin P. Gayles concluyó que las detenciones arbitrarias formaron parte de un mecanismo utilizado para presionar negociaciones relacionadas con la liberación de personas cercanas al gobierno venezolano recluidas en territorio estadounidense. Asimismo, determinó que las acciones descritas constituyeron actos de terrorismo internacional conforme a la legislación aplicable en Estados Unidos.
La resolución excluyó del pago de la indemnización a Delcy Rodríguez, presidenta encargada de Venezuela, y a Jorge Rodríguez, presidente de la Asamblea Nacional, al considerar los argumentos relacionados con inmunidad presentados ante la Corte. También quedaron fuera del fallo las empresas estatales Petróleos de Venezuela y la Corporación Venezolana del Petróleo.
Este procedimiento civil se desarrolla de manera paralela al proceso penal que enfrenta Nicolás Maduro en Nueva York por cargos relacionados con narcoterrorismo. Alex Saab, señalado por autoridades estadounidenses como colaborador cercano del exmandatario venezolano, permanece bajo custodia en Miami mientras enfrenta cargos por presuntas operaciones de lavado de dinero.