El expresidente francés Nicolas Sarkozy postergó sus actividades públicas después de que el viernes 7 de febrero se le colocara un brazalete electrónico como medida de control tras su condena por corrupción y tráfico de influencias.
Este dispositivo de monitoreo se le impuso como parte de una sentencia que lo halló culpable de intentar sobornar a un juez a cambio de obtener información confidencial sobre una investigación relacionada con las finanzas de su campaña electoral de 2007. Con esta decisión, Sarkozy se convierte en el primer expresidente francés en ser sometido a tal medida.
Sarkozy, quien gobernó Francia de 2007 a 2012, fue condenado por haber utilizado su influencia para conseguir beneficios judiciales. El expresidente, en 2014, ofreció al juez Gilbert Azibert ascensos a cambio de información privilegiada sobre una investigación que podría haberle perjudicado.
La trama fue descubierta gracias a escuchas telefónicas realizadas en el marco de una investigación separada sobre presunto financiamiento ilegal de su campaña presidencial. A raíz de este escándalo, fue declarado culpable de corrupción y tráfico de influencias en 2021.
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El brazalete electrónico, colocado en el tobillo de Sarkozy por un agente de supervisión electrónica, tiene como objetivo monitorear su ubicación.
A partir de este momento, el expresidente solo podrá salir de su casa en las horas fijadas por el juez durante su citación en enero.
A sus 70 años, Sarkozy enfrenta esta medida tras el rechazo de su recurso de casación en diciembre de 2024, lo que confirmó su condena a un año de detención bajo este método de vigilancia.
Además, Sarkozy sigue siendo parte de otro juicio, relacionado con las sospechas de financiamiento libio de su campaña de 2007, que se lleva a cabo en el Tribunal de París. Desde el 6 de enero y hasta el 10 de abril, el expresidente debe presentarse tres veces por semana ante el tribunal.
En el caso por corrupción y tráfico de influencias, tanto Sarkozy como su exabogado Thierry Herzog y el juez Azibert recibieron la misma sentencia, con el primero siendo condenado a usar el brazalete electrónico y los otros dos a sanciones legales.