NISAR mapea el hundimiento de la Ciudad de México con mediciones de alta precisión
evangelio | 29 abril, 2026

La misión satelital conjunta entre Estados Unidos e India, conocida como NISAR, elaboró un nuevo mapa del hundimiento del terreno en la Ciudad de México y su zona metropolitana, utilizando uno de los sistemas de radar más potentes colocados en órbita para observar deformaciones sutiles en la superficie terrestre.

El análisis se basó en mediciones preliminares obtenidas entre octubre de 2025 y enero de 2026, durante la temporada seca, y permitió identificar variaciones en la velocidad de hundimiento en distintas zonas del Valle de México, una región donde viven alrededor de 20 millones de personas.

La capital mexicana se asienta sobre un antiguo sistema lacustre y un acuífero que ha sido sometido a extracción intensiva de agua subterránea durante décadas. Este fenómeno, sumado al peso de la expansión urbana, ha provocado la compactación del suelo, con efectos acumulativos que se han registrado por más de un siglo.

El hundimiento del terreno en la zona no es un fenómeno reciente. Registros históricos señalan que ya en 1925 se habían documentado los primeros estudios sobre la subsidencia en la capital. Con el paso del tiempo, el problema se ha intensificado, alcanzando en algunas áreas ritmos de hasta decenas de centímetros por año durante finales del siglo XX y principios del XXI, lo que ha generado afectaciones en infraestructura urbana, incluyendo sistemas de transporte como el Metro.

Uno de los indicadores visibles de este proceso es el cambio en la altura relativa de monumentos históricos y avenidas principales, donde se han realizado ajustes físicos para compensar el descenso progresivo del terreno.

El sistema NISAR, desarrollado por agencias espaciales de Estados Unidos e India, está diseñado para rastrear cambios milimétricos en la superficie terrestre mediante tecnología de radar de apertura sintética. Su capacidad permite detectar movimientos del suelo incluso en condiciones de nubosidad o cobertura vegetal, lo que amplía el alcance de observación respecto a sensores ópticos tradicionales.

El satélite realiza observaciones periódicas de la superficie terrestre en ciclos de aproximadamente 12 días, generando conjuntos de datos que permiten comparar cambios en el tiempo con alta resolución. Su antena de gran tamaño está diseñada para mejorar la precisión de las mediciones y ampliar la cobertura global.

El monitoreo del hundimiento de la Ciudad de México se considera una de las primeras aplicaciones de este sistema en entornos urbanos densamente poblados, y forma parte de una serie de pruebas destinadas a evaluar su desempeño en distintos escenarios geológicos del planeta.

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