La fiscal general de Nueva York, Letitia James, asumió como fiscal especial para investigar una denuncia de violación grupal ocurrida en 2024 en una fraternidad de la Universidad de Cornell, luego de que surgieran cuestionamientos sobre la actuación de la policía del campus y de la Fiscalía del condado de Tompkins.
La gobernadora Kathy Hochul ordenó retirar el caso de manos del fiscal del condado, Matthew Van Houten, y designó a James para encabezar las pesquisas. La decisión ocurrió después de que se conocieran nuevos detalles sobre la investigación inicial, que fue cerrada sin presentar cargos.
La denunciante, identificada en documentos judiciales como Jane Doe, tenía 20 años cuando, en octubre de 2024, acudió a la policía de Cornell para denunciar que había sido agredida sexualmente por varios integrantes de la fraternidad Chi Phi.
De acuerdo con documentos de la investigación y una demanda civil presentada en septiembre de este año, la joven afirmó que había consumido alcohol y que fue presionada para ingerir ketamina antes de los hechos. La denuncia señala a siete estudiantes como presuntos responsables; algunos de ellos han negado haber participado en una agresión sexual.
El caso fue cerrado inicialmente sin cargos. Sin embargo, después de que la mujer presentó una demanda civil contra los siete señalados, Cornell y otras partes, el fiscal Van Houten anunció la reapertura de la investigación el pasado 28 de septiembre.
Uno de los puntos que ahora serán revisados es la información que la policía de Cornell entregó a los fiscales. Hochul sostuvo que el testimonio de la denunciante fue remitido de manera incompleta y que no se incluyó su afirmación de que estaba segura de haber sido violada. Van Houten, por su parte, declaró que nunca tuvo acceso a esa transcripción completa.
James señaló que su oficina revisará los hechos, reunirá pruebas y entrevistará a testigos para determinar si existen elementos suficientes para presentar cargos y, de ser necesario, llevar el caso ante un gran jurado.
Paralelamente, Cornell acordó realizar una revisión independiente sobre la manera en que la universidad manejó las acusaciones. La institución informó que durante su proceso interno dos de los estudiantes señalados fueron expulsados y otros recibieron sanciones, mientras que la fraternidad Chi Phi fue cerrada.