Nueva York y otras ciudades y condados de Estados Unidos presentaron una demanda contra el gobierno de Donald Trump para frenar una nueva regla migratoria que permitiría negar tarjetas de residencia permanente, conocidas como “green cards”, a inmigrantes que utilicen o puedan depender de determinados apoyos públicos.
La medida, impulsada por el Departamento de Seguridad Nacional, está prevista para entrar en vigor el próximo 18 de septiembre y amplía los criterios de la llamada regla de “carga pública”. Bajo esta disposición, funcionarios migratorios podrían considerar factores como la edad, salud, situación económica, educación y habilidades de los solicitantes.
Entre los programas que podrían ser tomados en cuenta se encuentran Medicaid, asistencia alimentaria y algunos subsidios de vivienda. Los gobiernos locales que impugnaron la norma sostienen que podría generar temor entre las familias migrantes y provocar que personas elegibles dejen de solicitar servicios esenciales.
El alcalde de Nueva York, Zohran Mamdani, encabezó la demanda junto con ciudades como Chicago, San Francisco y Seattle. Paralelamente, la fiscal general de Nueva York, Letitia James, presentó otra demanda respaldada por más de una veintena de estados.
Los gobiernos demandantes argumentan que la nueva política excede las facultades del gobierno federal y podría afectar especialmente a comunidades migrantes que dependen legalmente de programas de asistencia.
La administración Trump, por su parte, defiende la medida bajo el argumento de que busca garantizar que los inmigrantes sean autosuficientes y no dependan de beneficios financiados por los contribuyentes.