Nuevas rutas y riesgos transforman la migración infantil en Latinoamérica
evangelio | 24 septiembre, 2026

El mapa de la migración infantil en América Latina está cambiando ante el endurecimiento de las restricciones migratorias hacia Estados Unidos, con un aumento de los movimientos de retorno y una mayor presencia de familias que permanecen en países como México.

La transformación ha llevado a menores y familias a utilizar rutas menos visibles, mientras organizaciones humanitarias advierten sobre riesgos de trata, abuso, separación familiar y dificultades para acceder a educación, salud y documentación.

Un informe de Ayuda en Acción y el Instituto Interamericano del Niño, la Niña y Adolescentes de la Organización de Estados Americanos registró un incremento de menores en movilidad, de 29 mil en 2021 a 140 mil entre 2023 y el primer semestre de 2024. La organización sostiene que los movimientos de retorno han adquirido mayor relevancia durante 2026.

México también ha cambiado su papel dentro de estos desplazamientos. Además de ser un país de tránsito, se ha convertido en destino para familias que modificaron o abandonaron sus planes de llegar a Estados Unidos. Esto plantea nuevos desafíos para incorporar a los menores a las escuelas y garantizar su acceso a servicios y documentos.

La situación ocurre mientras disminuyen recursos destinados a la atención de personas migrantes. UNICEF estima que durante 2026 unos 3.9 millones de niñas, niños y adolescentes en América Latina y el Caribe necesitarán asistencia humanitaria relacionada con migración insegura y violencia.

El organismo también reportó una reducción de 99 por ciento en los cruces irregulares por el Tapón del Darién durante 2025 frente a 2024, al tiempo que cobraron mayor importancia otras rutas y movimientos hacia países de la propia región.

Las organizaciones que trabajan con población infantil señalan que la menor visibilidad de los desplazamientos dificulta identificar y acompañar a quienes enfrentan situaciones de vulnerabilidad.

Comparte