El nuevo líder supremo de Irán, el ayatolá Mojtaba Jamenei, exhortó este jueves a las fuerzas de su país a mantener bloqueado el estratégico estrecho de Ormuz, una medida que ha generado preocupación en los mercados energéticos internacionales por su impacto en el tránsito del petróleo.
En un mensaje difundido por la televisión estatal iraní, el dirigente también pidió a los países del Golfo cerrar las bases militares de Estados Unidos en la región, algunas de las cuales fueron atacadas recientemente por Irán como respuesta a la ofensiva militar lanzada el 28 de febrero por Israel y Estados Unidos contra la república islámica.
“Recomiendo que cierren esas bases lo antes posible. Deben haberse dado cuenta de que la afirmación de que Estados Unidos garantiza la seguridad y la paz no es más que una mentira”, expresó Jamenei en el comunicado.
El líder religioso, de 56 años, asumió el cargo tras la muerte de su padre, Alí Jamenei, quien falleció el 28 de febrero durante los bombardeos iniciales de la ofensiva contra Irán. Mojtaba Jamenei aseguró que su gobierno buscará vengar a las víctimas de los ataques.
“Hasta ahora solo se ha concretado una pequeña parte de esa venganza, pero mientras no se complete, seguirá siendo una de nuestras prioridades”, afirmó.
El pronunciamiento representa el primer mensaje público del nuevo líder desde que fue elegido el pasado domingo. Desde entonces no ha aparecido en público y su estado de salud ha sido motivo de especulación.
Diversas fuentes señalaron que resultó herido durante el mismo bombardeo que causó la muerte de su padre, su madre y su esposa. El embajador iraní en Chipre, Alireza Salarian, confirmó que Jamenei sufrió lesiones y habría sido hospitalizado.
Según el diplomático, el líder iraní presentaría heridas en las piernas, una mano y un brazo. Por su parte, Yusef Pezeshkian, hijo del presidente iraní Masud Pezeshkian, aseguró que Jamenei se encuentra “sano y salvo”, aunque no ofreció mayores detalles sobre su recuperación.