Una ola de calor atípica para esta época del año comenzó a afectar el este de Estados Unidos a partir de esta semana, con pronósticos que anticipan temperaturas cercanas o superiores a los registros históricos en diversas ciudades.
Se prevé que urbes como Nueva York, Filadelfia y Washington registren temperaturas superiores a los 30 grados Celsius, con picos que podrían alcanzar entre 33 y 34 grados en algunas zonas, niveles poco comunes para el mes de abril.
El fenómeno está asociado a un sistema de alta presión que impulsa aire cálido desde el sur, generando condiciones similares a las del verano en gran parte del noreste y sureste del país. Las condiciones podrían mantenerse durante varios días, lo que incrementa la posibilidad de que se superen marcas históricas en distintas localidades.
Autoridades han señalado riesgos asociados a este tipo de eventos tempranos, debido a que la población aún no se encuentra adaptada a temperaturas elevadas, lo que incrementa la vulnerabilidad en distintos sectores.
Se espera que las condiciones comiencen a moderarse hacia el fin de semana con la llegada de un frente frío, aunque durante los próximos días se mantendrán valores elevados en varias regiones del este estadounidense.