La Organización de las Naciones Unidas (ONU) advirtió que los asesinatos y mutilaciones de menores en conflictos armados aumentaron un 34% en 2025, un año que calificó como uno de los más graves para la protección de la infancia desde que existen registros.
De acuerdo con el informe anual del secretario general de la ONU sobre niños y conflictos armados, se documentaron 38 mil 558 violaciones graves contra menores durante el año pasado, afectando a 24 mil 174 niñas y niños en distintas regiones del mundo.
La representante especial del secretario general para Niños y Conflictos Armados, Vanessa Frazier, afirmó que 2025 representa “uno de los capítulos más oscuros” desde el inicio del monitoreo internacional de estas violaciones.
Entre los abusos más frecuentes destacan los asesinatos y las mutilaciones, los cuales registraron el incremento más significativo, con un aumento del 34% respecto a 2024. El informe también documenta otros delitos como reclutamiento forzado, secuestros, negación de ayuda humanitaria y utilización de menores en contextos de violencia, incluidos casos de violencia sexual.
La ONU señaló que la violencia sexual contra niños y niñas continúa utilizándose como táctica de guerra en distintos conflictos, sin que haya señales de disminución.
El reporte identifica a Israel y Palestina, la República Democrática del Congo, Nigeria, Myanmar y Somalia como los territorios con mayor número de violaciones graves verificadas durante 2025.
Uno de los datos más preocupantes es que, por primera vez, las fuerzas gubernamentales aparecen como los principales responsables de estos abusos, lo que la ONU considera un “preocupante giro” en un contexto de creciente debilitamiento del derecho internacional.
El informe también advierte que gran parte de las violaciones ocurrieron en zonas densamente pobladas y en escenarios donde se ha incorporado el uso de inteligencia artificial para la selección de objetivos militares.