La organización Sociedad Civil México solicitó la cancelación del programa Infodemia y exigió una auditoría sobre los recursos públicos destinados a su operación, al considerar que la plataforma dejó de cumplir su función de combatir la desinformación y opera como un instrumento de comunicación con sesgo institucional.
La petición plantea dos puntos concretos: cerrar el programa y revisar su financiamiento, contratos y criterios de operación. El señalamiento apunta a que un órgano del propio gobierno no debería fungir como verificador de información en el espacio público, especialmente cuando los contenidos evaluados involucran a la propia administración federal.
Infodemia es un proyecto creado en 2021 dentro del Sistema Público de Radiodifusión del Estado Mexicano, el SPR, con presencia en Canal Catorce y plataformas digitales. Su función oficial es identificar noticias falsas, monitorear redes y publicar desmentidos con base en fuentes verificables, bajo la premisa de combatir la desinformación que circula en internet.
Desde su lanzamiento, el programa ha operado como una herramienta institucional de análisis digital. Sin embargo, con el paso del tiempo, su intervención en temas políticos y mediáticos ha generado cuestionamientos sobre su alcance y su papel dentro de la comunicación pública.
De acuerdo con lo expuesto por Sociedad Civil México, el problema no es únicamente técnico, sino estructural. Señalan que Infodemia actúa desde una posición de poder, al ser parte del Estado, lo que introduce un conflicto de interés cuando determina qué contenidos son falsos o verdaderos. Bajo ese argumento, sostienen que su permanencia implica un riesgo para la pluralidad informativa.
La exigencia se sostiene también en episodios recientes que han puesto en duda la credibilidad del programa. Entre ellos, la descalificación de contenidos que posteriormente resultaron ser verídicos, así como la atribución errónea de materiales a inteligencia artificial. Uno de los casos señalados fue el de un derrame de hidrocarburo en Veracruz, inicialmente descartado por la plataforma y posteriormente reconocido por Petróleos Mexicanos.
Estos antecedentes han sido utilizados por la organización para argumentar que Infodemia no solo ha fallado en su labor de verificación, sino que ha intervenido en la narrativa pública en temas sensibles, lo que refuerza la demanda de una revisión externa e independiente.
El fondo del debate no se limita a un programa específico. Lo que se discute es el papel del Estado en la validación de la información en un entorno donde la desinformación es un problema real, pero donde también se exige independencia en los procesos de verificación.
Hasta el momento, no se ha informado de una respuesta oficial a la solicitud de cancelación ni a la exigencia de auditoría. Infodemia continúa operando como parte de la estrategia de comunicación institucional del gobierno federal, en medio de un cuestionamiento que ya no se centra únicamente en su funcionamiento, sino en su propia existencia.