La Fiscalía General del Estado de Baja California informó que Juan Carlos Meza Beltrán, padre del niño Vicente, cuenta con dos carpetas de investigación por violencia familiar en contra de Roxana “N”, madre del menor que actualmente enfrenta un proceso penal por homicidio por comisión por omisión con dolo eventual.
La fiscal estatal, María Elena Andrade, detalló durante una conferencia de prensa que las investigaciones contra Meza Beltrán corresponden a hechos ocurridos en 2023 y 2024.
“No fue una carpeta reciente que recién hubieran pasado los hechos, que la tuvieran de alguna manera una perturbación mental por los hechos recientes”, declaró la funcionaria al referirse al contexto familiar que fue expuesto durante el proceso judicial que enfrenta Roxana “N” por la muerte del menor.
Andrade explicó que una de las carpetas ya fue judicializada y actualmente se encuentra en etapa de audiencia intermedia, mientras que la segunda continúa bajo investigación.
La fiscal señaló que la existencia de estas denuncias ayudó a establecer elementos sobre la situación emocional y la conducta de la madre del niño, aspectos que fueron considerados por el juez para determinar la posible existencia de dolo eventual.
“El hecho de que existan estas carpetas, creo que quedó totalmente establecido en esta etapa que es lo que se requiere, la forma de actuar de la madre del menor. Esa lucidez mental, a eso nos referimos, por eso se actualiza conforme al criterio del juez el dolo eventual”, afirmó.
La titular de la fiscalía precisó que las investigaciones por violencia familiar son independientes al proceso penal que enfrenta actualmente Roxana “N”, quien permanece con libertad restringida mientras avanza el caso relacionado con la muerte de su hijo.
“Ella tiene su libertad restringida, mas no su derecho de defensa. Tanto en este caso como en cualquier otro”, sostuvo.
El menor, de tres años de edad, falleció el pasado 3 de mayo tras permanecer más de 12 horas dentro de un automóvil en el fraccionamiento La Rioja, en Mexicali.
De acuerdo con las autoridades, el niño sufrió un golpe de calor severo y presentaba quemaduras de primer grado en muslos y antebrazos debido a las altas temperaturas registradas al interior del vehículo donde permaneció en su silla de seguridad.