El gobierno de Pakistán anunció un incremento de hasta 35 % en el precio del gas licuado de petróleo (LPG) a partir del 1 de abril, en medio de una escasez de suministros energéticos vinculada a la tensión en el Golfo Pérsico y la interrupción de rutas de exportación de combustibles por el conflicto que involucra a Irán, señalaron medios internacionales que han dado seguimiento a la situación energética global.
Según notificaciones oficiales emitidas por la Autoridad Reguladora del Petróleo y Gas de Pakistán, el precio por kilogramo de LPG aumentó en más de 78 rupias paquistaníes, elevando el costo hasta alrededor de 304 rupias por kilogramo. Esto coloca el precio de un cilindro doméstico estándar de 11,8 kg en aproximadamente 3 588 rupias, con la nueva tarifa incluyendo márgenes de comercialización, distribución y transporte.
La subida de precios forma parte de las medidas adoptadas en respuesta al incremento global de los costos de energía provocado por la inestabilidad en la región del Golfo, donde la guerra y los ataques han afectado la producción y el transporte de petróleo y gas, incluyendo el cierre intermitente de rutas clave como el estrecho de Ormuz, por donde circula una parte considerable del crudo y los gases licuados hacia Asia y otros mercados.
Representantes de asociaciones de distribuidores advirtieron que esta subida podría desencadenar presiones adicionales en los precios al consumidor y la inflación general, ya que la dependencia de Pakistán de combustibles importados hace que los ajustes de precio respondan de manera más sensible a las variaciones en los mercados internacionales. Las autoridades también han señalado que continuarán monitoreando la situación para evaluar cambios en las tarifas conforme evolucione el panorama energético.